La creciente digitalización de la administración pública, en general, y de la administración de justicia, en particular, tendrá un efecto directo en cómo los profesionales de la abogacía nos relacionaremos con las administraciones, cómo intervendremos ante las mismas, incluso cómo consultaremos información en plataformas como CENDOJ. Cómo los datos serán ofrecidos, clasificados y transmitidos por las administraciones igualmente habrá de ser conocido por la abogacía.